Hasta hace muy poco tiempo, cuando pensábamos en césped artificial, pensábamos en un césped con pinta de plástico y duro.

Aunque la mayoría prefiere el césped natural, este necesita mucho cuidado para su mantenimiento.

Si el césped natural se cuida es muy agradecido, consiguiendo un césped bonito, equilibrado y con un brillo difícil de conseguirlo con uno artificial.

Pero si no se dispone de tiempo o este tiempo quiere dedicarlo a otras cosas una buena opción puede ser el césped artificial.

Hoy en día, podemos encontrar en el mercado césped artificial que, a simple vista, parece césped natural debido a su color, textura y suavidad. Aparte disponen de un buen drenaje. Resistentes al pisoteo, al frió, al calor, nieve, lluvias extremas e incluso a las heces de los animales. El único mantenimiento que requiere es el de limpiarlo de vez en cuando con agua o algún producto de limpieza que no sea abrasivo. Su instalación se puede acomodar a multitud de posibilidades, sobre un jardín ya existente, sobre tierra, en el balcón de un ático, etc., también se puede ajustar a contornos de árboles o plantas, muy importante en césped de jardinería.

Si has pensado en la opción de poner césped artificial en tu hogar u oficina no dude en consultarnos. Le asesoraremos y prepararemos un presupuesto sin compromiso.